¿Por qué seguimos reglas? Las reglas desde el análisis de conducta
Concepto de regla
Las personas tenemos una
predisposición a comportarnos acorde a lo que se nos indica verbalmente. Si mientras
conducimos vemos un letrero que lee “cuidado, un hoyo adelante” puede que
cambiemos de vía; o si en el celular aparece una alarma meteorológica, podemos
decidir no salir de casa. Todo esto, aunque no hayamos ni visto el hoyo ni observado
el clima de forma directa. A estas respuestas guiadas por indicaciones verbales
se les denomina conducta gobernada por reglas (Kohlenberg y Tsai, 2007).
Froxan (2020) define regla como
la especificación verbal de una contingencia. Una contingencia es una relación
real entre conducta y consecuencias. Por ejemplo, si decimos “si fueses más
amable, tendrías más amigos” estamos emitiendo una regla que señala que la
conducta de ser amable se verá seguida de la consecuencia de tener más amigos.
Formas y utilidad de las
reglas
Las reglas pueden venir en múltiples formas: órdenes directas de terceros, letreros físicos, notificaciones en el celular, contratos de trabajo, etc. Cualquiera de estas especificaciones verbales puede orientar la conducta.
| Las reglas vienen en múltiples formas |
El seguir reglas ofrece una
mayor adaptabilidad a nuevos contextos. Si leo el contrato, puedo adaptarme a
la nueva empresa, aun cuando no he tenido experiencia trabajando allí, y puedo
ahorrarme contingencias desagradables como reprimendas, pérdida de incentivos,
etc. sin esperar a entrar en contacto con esas consecuencias. Si me guío del
letrero al conducir, me ahorro las abolladuras al vehículo y el llegar tarde a
mi destino; si acato la alerta meteorológica, preservo mi seguridad ante una
tormenta o vaguada, y así sucesivamente.
De esta manera, la conducta
gobernada por reglas acorta el proceso de moldeamiento, es decir, de la
adaptación gradual a las contingencias de un entorno determinado.
Las reglas autoadministradas
Las reglas pueden incluso ser
emitidas por nosotros mismos en nuestro pensamiento. “Si cruzo la calle ahora,
me pueden atropellar”; “debo leer bien el contrato y no recibiré
amonestaciones”; son ejemplos de reglas autoadministradas, facilitadas por
interacciones previas con el contexto, es decir, por contingencias que luego se
sintetizan en una regla que podemos verbalizar.
Implicaciones clínicas del
seguimiento estricto de reglas
Cuando una persona “tiene baja
autoestima”, puede que, en parte, esté sintetizando en reglas ciertas
interacciones previas con su entorno familiar, social, laboral, etc. Quizás se
le menospreció en sus opiniones, se le silenció, recibió maltrato de algún
tipo; y luego “internaliza” reglas como “si guardo silencio, evito problemas”,
“mi opinión no será escuchada”, “no tengo valor”; etc. que reflejan las
contingencias vividas; pero cuyo efecto se extiende mucho más allá de los maltratos,
menosprecios y demás circunstancias que produjeron la regla en primer lugar.
| Ciertos problemas psicológicos se pueden ver agravados por la inflexibilidad psicológica, por un seguimiento estricto de reglas |
Así, ciertos problemas
psicológicos se pueden ver agravados por un seguimiento estricto de reglas que
o ya no reflejan el contexto actual del sujeto y/o le cohíben de entrar en
contacto con nuevas contingencias que pueden ser beneficiosas.
Conducta gobernada por reglas
vs conducta moldeada por contingencias
Es difícil distinguir si una
persona está actuando en base a reglas o bajo contingencias solo con ver la
acción que realiza. Puedo redactar este artículo porque me lo propuse a
redactar sí o sí (reglas) o porque he observado que el tópico “seguimiento de
reglas” está obteniendo muchos views (contingencias). Pero, en cualquier caso,
solo con ver mi acción no es suficiente para determinar lo que la motiva.
Algunas diferencias clave son:
·
Las reglas son estímulos verbales.
·
Las contingencias son relaciones reales entre
conducta y consecuencias.
·
La conducta gobernada por reglas sigue siendo
mantenida en última instancia por contingencias.
El desarrollo de la conducta
gobernada por reglas; reglas y personalidad
Toda conducta operante es
mantenida por las consecuencias que produce en el entorno, y la conducta
gobernada por reglas no es una excepción. Sobre esto, Kohlenberg y Tsai nos
comentan (2007):
La conducta
gobernada por reglas no ocurriría nunca, a menos que el individuo haya sido
reforzado, en general, por actuar siguiendo reglas. Este reforzamiento ocurre
desde la infancia, periodo en el que recibimos innumerables reglas del tipo “si
haces tal y tal, te ocurrirá esto y lo otro”. (…) Algunos padres dan a sus
hijos reglas precisas, y cuando el niño sigue la regla aparece la consecuencia
previamente especificada. Para otros niños las reglas no son tan precisas, y
aprenden a ignorarlas.
En la medida que una persona
tiende a acatar reglas solemos decir que es complaciente o concienzuda; mientras
que alguien que se guía principalmente por contingencias directas podría
parecer más autónomo o rebelde. En cualquier caso, estos adjetivos no son
descripciones técnicas; sino que aluden al repertorio conductual de la conducta
gobernada por reglas; es decir, a que tanto su entorno le ha recompensado a esa
persona el seguir reglas, a lo largo de múltiples experiencias y contextos.
| Un apego excesivo a las reglas o expectativas externas pueden llevarnos a ser inauténticos |
Autonomía vs complacencia:
¿ser yo mismo o ser lo que los demás esperan que sea?
Las figuras de autoridad, como
los padres, tutores, docentes, mentores, etc., suelen ser los medios a través
de los cuales internalizamos reglas y aprendemos a seguirlas, para adaptarnos a
nuestra sociedad y momento en el tiempo. Un apego excesivo a las reglas resulta
en complacencia y un sentimiento de desconexión hacia uno mismo. Un rechazo
desmedido por las reglas puede resultar en conductas antisociales y falta de
integración al medio.
La cultura popular también ha
retratado el conflicto entre seguir expectativas externas y actuar de acuerdo
con los propios valores. Un ejemplo de esto lo podemos encontrar en la canción
“numb” de Linkin Park, que refleja la frustración de sentirse abrumado por
cumplir expectativas de otras personas o de la sociedad en general:
(Atrapado en la corriente, solo atrapado en la
corriente)
Cada paso que doy es otro error para ti
(Atrapado en la corriente, solo atrapado en la corriente)
Y cada segundo que pierdo es más de lo que puedo soportar
El seguimiento excesivo de reglas es aprendido y se puede desaprender. Puedes recuperar libertad y control
Una persona puede ser entrenada
en seguir reglas y puede ser entrenada en no seguirlas. Es decir, en
relacionarse de forma flexible con sus reglas verbales; logrando un mejor contacto
con el medio y consigo mismo. Uno de los procedimientos para lograr esto es la defusión
cognitiva de las terapias contextuales.
Si te has identificado con
algunos de los malestares que he mencionado: ya sea un apego rígido a reglas,
un exceso de complacencia, o un sentimiento de desconexión hacia ti mismo y tus
valores; puedes contactarme para agendar una consulta psicológica y acompañarte
a reconectar contigo.
Bibliografía consultada:
Froxan, P. (2020). Análisis
funcional de la conducta: concepto, metodología y aplicaciones. Psara
ediciones.
Kohlenberg y Tsai. (2007). Psicoterapia analítico funcional.
Creación de relaciones terapéuticas intensas y curativas. Traducción: Luis
Valero y Sebastián Cobos. Facultad de Psicología. Universidad de Málaga. Pp.
121-123.
Linkin Park. (2003). Numb. Lirica traducida: https://www.letras.com/linkin-park/429206/traduccion.html
Interesante. Me hizo pensar en cómo algunas reglas que aprendemos pueden ser útiles en ciertos momentos, pero volverse limitantes cuando las seguimos de forma rígida y sin cuestionarlas.
ResponderEliminarSi, es un tema de "todo en exceso hace daño", entonces cuando una regla se sobregeneraliza o nos apegamos a ella de forma rígida, puede ser un problema.
EliminarUn tema que nos invita a reflexionar sobre que veces no nos damos cuenta de cuánto influyen ciertas reglas aprendidas en nuestra forma de actuar y de relacionarnos con nosotros mismos...
ResponderEliminar¡Exactamente! Las reglas que adquirimos de nuestro entorno nos acompañan a todos lados, incluso en nuestra relación con nosotros mismos. "Yo soy yo y mi circunstancia" (Ortega y Gasset).
EliminarEn otros tipos de terapia en los que trabajé creando contenido, hay algo que llaman “creencias”, (limitantes y empedradoras) que son como programas mentales que el individuo desarrolla especialmente entre los 0 y 7 años de edad para “sobrevivir” en su entorno, ser aceptado en el clan (familia, sociedad, etc.); y moldean su forma de actuar y reaccionar el resto de sus vidas, hasta hacerse conscientes de ello. Es muy interesante.
ResponderEliminarSi, hablar de reglas verbales es muy similar a hablar de "creencias", en especial cuando son auto administradas. Lo que es distinto es la raiz teorica (cognitiva VS conductual), pero a nivel practico solapa bastante.
EliminarA nivel practico, lo importante es analizar cuales son esas reglas o creencias que estan guiando tu conducta, hasta que punto son utiles, y cuando te estas apegando en exceso a ellas.
Muy interesante
ResponderEliminar¡Gracias por leer! Me alegra que te haya resultado interesante.
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